Sí, nos guste o no, somos vistos y juzgados como ejemplos, de acuerdo a nuestro proceder, con el que afectamos a quienes nos rodean. Aunque parezca una situación incómoda, tiene su lado positivo, ya que nos fuerza a mejorar como individuos, (a menos que creamos que no tenemos nada para mejorar) Y no importa si somos: amigos, sobrinos, tíos, padres, madres, hijos, nietos, etc., etc., etc., siempre estamos siendo observados como ejemplos por alguien, aún sin darnos cuenta de ello y sin desearlo. Personalmente, me gusta el desafío, es difícil, pero hace la vida más interesante. Que lo debemos hacer por nosotros y no por los demás? sí es cierto, pero al saber que afectamos a otros, también lo hacemos por ellos. Y en ese proceso, pasamos por infinidad de consideraciones, algunas que requieren una afirmación en nuestro proceder, otras, una recomposición de actitudes, otras, cambio de hábitos. Cuidarnos de cosas que no ayudan precisamente a nuestro crecimiento como personas y pueden afectar a quiénes nos rodean. Y finalmente, tirar nuestro pan sobre las aguas y ser lo mejor que podamos ser, por nosotros y por el ejemplo que querramos o no, estamos dando. 
Archive for January, 2008
Yo ejemplo?
Las primeras vacaciones.
Tenía seis años y mis padres recibieron una invitación para pasar un par de semanas en Catamarca. Salimos desde Retiro en tren, viajando en segunda, con asientos de madera. Fue un viaje larguísimo, pero a mi edad, todo era novedad y tenía un encanto particular. Llegamos de madrugada y nuestros amigos nos fueron a buscar en un camión viejo y destartalado, pero que nos alcanzó, después de varias horas de viaje, hasta un lugar en medio de las montañas. Había una casa con comodidades suficientes. Me encantaba estar en un lugar tan exótico y diferente al que nosotros vivíamos en Buenos Aires. Nos íbamos a bañar en una especie de piletón cavado en la piedra, incluso de noche. Un día llegamos, después de horas de caminata, a un cañón, con un río que corría en su base, sobre un lecho de piedras, con aguas absolutamente transparentes. Cuando miramos hacia arriba, vimos que el cielo estaba techado de cóndores que volaban a una altura difícil de creer. Fue un espectáculo único e inolvidable. Al costado de la casa había un pequeño almacén y yo me volví fanático de los maníes con chocolate. Después de varios días de disfrutar del lugar, fuimos a visitar la cabaña de un hachero, que se encontraba a varias horas de cabalgata. Mi mamá, mi papá y yo y un par de amigos. Alli conocimos a “Don Lobo”quien nos preparó y convidó con un pan hecho al rescoldo. Al día siguiente, fuímos hasta la ciudad de Catamarca donde nuestros amigos tenían otra casa. Recuerdo una noche que fuimos a tomar helados frente a la plaza principal y es una imagen que tengo grabada nítidamente. En el viaje de regreso, recuerdo que el tren pasó por unas salinas interminables, y los hombres bajaron y caminaron a la par del tren por un buen rato. Fueron unas vacaciones llenas de magia, al conocer lugares únicos y vivir experiencias de las cuales solo tengo buenos recuerdos. Gracias a mis viejos y a los esposos Blanco, que nos hospedaron con tanto cariño. Cómo fueron tus primeras vacaciones?

Verdad a medias?
Caminamos por la vida con la sensación de llevar en nuestra mochila del conocimento y la razón, solamente verdades. Nuestras verdades. Las únicas verdades posibles. Y si durante el trayecto, sentimos amenazada su seguridad, podemos llegar a extremos inimaginables con tal de salir vencedores en cualquier enfrentamiento. Según nuestro punto de vista, no hay siquiera la más mínima posibilidad de que estemos equivocados. No hacemos diferencia, solo es válida nuestra verdad, cualquiera sea el tópico que se esté tratando. Es esta una actitud sabia o necia? Podremos de esta manera tener la chance de mejorar como personas o alcanzar un grado más alto de sabiduría? No será que nuestro ego nos gobierna de tal manera, que no nos deja siquiera un mínimo de libertad, para reconocer la posibilidad de la existencia de verdades superiores a las propias? Tengamos el coraje de revisarlas, no sea que las consideremos absolutas y monolíticas, cuando en realidad pueden ser relativas y arcaicas. Puede haber en nuestra mochila, muchas verdades válidas y útiles para acompañarnos en el viaje, pero pensemos también, que podemos estar cargando con muchas otras, que solo hacen más lento y dificultoso nuestro andar.Habría habido progreso, cultura, educación, si en el camino hacia un ser mejor, alguien ( muchos ) no hubieran reconocido que su verdad, era solo, una verdad a medias?

Nuevo fútbol !!!
Sí, nuevo fútbol, finalmente se llegó a la liberación total, para poder emplear todos y cada uno de los elementos que forman parte del maravilloso juego del fútbol. Ahora que se puede usar el travesaño “reglamentariamente” para impulsarse… podemos hacer extensivo el uso de otros elementos para hacer más variado el juego. Se podría, por ejemplo, sacar las redes y salir con ellas a pescar el cardúmen de delanteros que puedan atacarnos, o cubrir el arco con la red, lo que haría imposible recibir goles en contra. Otra posibilidad sería poner dos defensores haciendo molinete horizontalmente en cada poste y el arquero haciendo lo mismo en la mitad del travesaño, como si fuera un metegol. Y los banderines del corner los podíamos sacar y proponer un enfrentamiento, tipo esgrima, pero a todo o nada, sin tarjetas que pueda pararlos. Para todo ésto, tendríamos que contar otra vez con la colaboración inestimable del árbitro “La Coneja” Baldassi y sus innovadores colaboradores. Otra posibilidad sería bajo ese “reglamento”, quitar los arcos completamente y ya no habría posibilidad de que nos hicieran goles. Exagerado? ya empezaron por algo, agarrarse del travesaño y subír un poco más que el defensor, ahora es “legal”, total los árbitros no ven nada o no quieren ver. Ya es un viva la pepa. 
Un mar de dudas.
Cuál es la mejor embarcación si navegamos en un mar de dudas? Un portaaviones armado hasta los dientes impulsado por reactores que nos son extraños y no nos representa? Un acorazado, que nos dé cierta sensación de seguridad, aunque lleve la bandera de alguien que no somos nosotros? Un crucero tal vez, aún cuando siga siendo extraño? O el chinchorro, aparentemente debilucho y frágil, pero muy marinero, que nos acompañó a través de mil tormentas, llevando nuestra bandera? En medio de las dudas, uno quisiera estar en cualquier embarcación, menos en la de uno, máxime cuando las olas de las dudas se agigantan.Deseamos escapar, nos recriminamos un millón de cosas, perdiendo la confianza en nuestro bote y en nuestra capacidad marinera.Lo mejor entonces es serenarnos, razonar y seguir en la travesía con nuestro viejo y personal chinchorro. Siendo auténticos, fieles a nosotros mismos, usando a veces el pequeño motor fuera de borda del atrevimiento, otras, los remos de nuestra autoestima y valor, para enfrentar las adversidades y nuestra capacidad para tomar decisiones, que nos harán superar ese mar de dudas, siendo… simplemente nosotros.

Y yo qué puedo hacer?
Cuando leemos, vemos o escuchamos las noticias que nos llegan desde la otra cuadra, o desde los mismísimos confines de la Tierra, nos estremecemos al ver el drama causado por el ser humano con sus viejos vicios de poder, ambición, egoísmo, e intolerancia, importándole un rábano las consecuencias que su actuar pueda causar a los demás, se trate de individuos, comunidades o naciones.Y yo qué puedo hacer?, aparentemente no podemos hacer mucho a escala mundial, pero muchísimo en el ámbito donde nos desenvolvemos.Hacer una lista sería inútil, porque cada uno sabe cuáles son las áreas en las que debe cambiar, para ser mejor persona y tener una mejor relación con quienes nos rodean.Idea demasiado trillada o cursi?, puede ser, pero cuando nos atrevemos a practicarla, nos damos cuenta lo efectiva que es y los beneficios que trae, comenzando con nosotros mismos.Vale la pena intentarlo.

Recuerdo allá por la década del 70 que hubo un problema entre los miembros de la OPEP y se produjo un desabastecimiento de petróleo y por consecuncia lógica, de NAFTA. Que falten flores. caramelos, pan, fideos,tortitas negras, simpatía, amor u otras menudencias, vaya y pase, pero, NAFTA, eso es inaudito, intolerable, imposible de aceptar. Pero pasó y por un tiempo, todos tuvimos que volver a vivír a un paso más relajado y controlando el consumo, ya que estaba racionada. Y lo que parecía imposible, se logró. En lugar de andar de un lado para el otro, ocupados en gastar NAFTA, hubo tiempo para charlar con gente, hasta ese momento desconocida,(mientras hacíamos colas interminables),que luego se convirtieron en amigos entrañables, con muchos de los cuales seguimos visitándonos. Y recordamos, café de por medio, esos días cuando, obligatoriamente, tuvimos que hacer una pausa, y mirar el paisaje como no lo habíamos visto en décadas y oler la fragancia de las flores, y hacer renacer el amor y la amistad que habíamos descuidado durante tanto tiempo. Y en nuestras charlas, aún hoy, pasados los años, recordamos a todos y cada uno de los miembros de la OPEP que nos dejaron sin NAFTA, algunos casi agradeciéndoles por el “break”aleccionador, y otros, recordando todos los “vituperios” que les dedicaron.

Había pasado mucho tiempo desde la última vez que recibimos una encomienda.Por eso este nuevo encargo, lo esperábamos con ansiedad, deseando que llegara lo más rápido posible. La emoción iba en aumento y no podíamos disimularlo. Es que la encomienda (postal o a través de otra companía de entregas) representa el poder recibir, aún viniendo desde muy lejos (a veces desde otro país), cosas con las que hemos soñado mucho tiempo. Nos imaginamos los lugares por los que transitó y todas las manos por las que pasó, hasta llegar a nosotros. Y nuestra expectativa suma a la magia toda, y contamos los días, hasta que, cuando quizá menos lo esperamos, se produce el encuentro con ese objeto mágico y una sensación indescriptible es la que sentimos cuando vamos abriendo la encomienda, con algo de ansiedad todavía y una emoción no del todo controlada. Sí, todo lo que esperábamos está ahí, no falta nada, es como la culminación de una pieza musical, que fue transitando todos los movimientos, comenzando por un “allegro”, siguiendo con un “andante”, hasta alcanzar el “presto” tan deseado. Si te mandaran una encomienda, de quién o de dónde querrías que viniera y trayéndote qué?

Lo más, lo más?, ahí está el asunto, decidir qué es, lo más importante. Depende de la edad y de las circunstancias, dirán algunos, opinando ambiguamente; otros serán más directos y mencionarán la familia que tienen, algunos, por el contrario, dirán que es, la independencia que disfrutan al no tenerla. La mayoría opinará que es la vida , la salud, la fe, otros, el dinero, el arte, el trabajo, los proyectos y toda una colección de respuestas de todos los colores. Un barco que lleva en sus bodegas nuestras ilusiones, y allí, en esos contenedores, está lo más importante. O un régimen que nos ayuda a ponernos en forma. O ese título con el que soñamos y por el cual trabajamos duro por años, y finalmente alcanzamos. Una amistad que está por encima del resto.El Rolex, si nos sobra todo, o un sandwich de mortadella, si no tenemos nada. Un racimo de uvas, una tajada de sandía, un pedazo de chocolate.Esa pilcha especial, de diseñador famoso.Un boleto para una futura caminata espacial. O esos ravioles hechos por Lidia, o cuerdas para la guitarra, o gofio para una diversión antigua. Esa colección de “El Gráfico”, con las fotos del Bocha, el ovillo de hilo para remontar un barrilete, o para hacer un matambre histórico.El viaje soñado a un determinado lugar que no conocemos. Una porción de pizza en”Las Cuartetas”.La entrada para un superclásico, o aquel día inolvidable, que tenemos envasado en nuestra memoria. Un ser especial, o un afecto, o tal vez el reloj de péndulo, en la herencia de la bisabuela, o el mp3 última generación, de la abuela. Pensá, qué es lo MAS importante para vos ? Bah, digo, si te importa.

Ese dichoso papel…
Charlábamos el otro día acerca de todo lo que involucra la profesión de actor ( o actriz ), y las distintas facetas que tiene; por un lado, en los que llegan , la fama, el dinero, la adulación, el acecho constante de periodistas y paparazzis, para otros, la lucha, el esfuerzo, la perseverancia, la obstinación para lograr ese dichoso papel que los catapulte al éxito. Papel que llega, a muy pocos, en proporción a los que lo buscan. Ese dichoso papel, que aplicado a nuestra vida, buscamos todos, en nuestra cotidianeidad. Siempre estamos esperando “ese” papel, llámese promoción, mejor trabajo, éxito en nuestros negocios, estabilidad económica y tantas otras cosas, que representan para nosotros, lo que el dichoso papel es para los actores. Y mi reflexión es ésta: está bien buscarlo, está bien luchar por alcanzarlo, pero no es cierto que en esa búsqueda, nos olvidamos muchas veces de disfrutar la interpretación de otros “papeles intermedios” que la vida nos alcanza?. No sería bueno por lo menos intentar disfrutar de ellos? Entonces, llegue eso que estamos esperando y por lo cual luchamos, o no se dé, por cualquier motivo que fuere, nosotros ya habremos “llegado”, porque disfrutamos de todos y cada uno de los “papeles”que fueron llegando a nuestras vidas. Conformismo?, no!, una filosofía para darle en los morros a la amargura, la frustración, la bronca que produce el poner todas nuestras ilusiones solamente detrás de ese único “dichoso papel”, que no siempre llega. 
