Similar, nunca idéntico, parecido, pero siempre diferente. Hasta las emociones son irrepetibles, porque las circunstancias y el entorno no son iguales. Es imposible saber cuando se produce el “comienzo” de un día, que en un futuro va a tener ese sello especial. Hubo un anuncio de embarazo y a partir de aquel mismo instante, nos preparamos para dar la bienvenida al nuevo ser. “Hicimos” (aramos dijo el mosquito) los deberes con proligidad, pero aún así, a medida que los meses iban transcurriendo, la tensión aumentaba. Y llegó aquel día que no iba a ser igual a ningún otro 19 de Febrero. Aún siendo pleno verano, el Señor nos trajo un soplo de frescura, una cigueña descendió suavemente y nos acercó un regalo conteniendo la magia de un nacimiento. Era el anochecer, pero algo irradiaba todo alrededor con felicidad. Había llegado Mariel con una luz propia, con la que nos cubrió casi imperceptiblemente. Era un 19 de Febrero, pero diferente y único. Felíz Cumpleaños Mariel !!!

This entry was posted
on Tuesday, February 19th, 2008 at 5:21 pm and is filed under Uncategorized.
You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed.
You can leave a response, or trackback from your own site.

3 comments so far
Leave a reply